¿Por qué habitáis, silvestres homicidas,
entre fieras armados de su furia,
pudiendo en opulencia y en lujuria,
entre las gentes, como Creso y Midas?
Venid a hacer pacíficas heridas
y pacíficos robos en la curia;
que aquí os dará jurídica la injuria
autorizadas y seguras vidas.
La victoria sin sangre más se alaba,
y del sutil abuso de las leyes
(que el juez no puede más) pende el suceso.
Si robara las vacas y los bueyes
caco por los asaltos de un proceso,
¿qué le valiera a Hércules la calva?