Lo primero, me visto; lo segundo,
devoro medio pan, y en su migaja
un torrezno, que al ámbar se aventaja
el olor que despide vagabundo;
pues ¿qué si es día en que la barba tundo
y corre licenciosa la navaja?
Carísimo individuo, hiende y raja;
que rompes la mejor vida del mundo;
y mas si al aire limpio te desvías,
y recostado en la menuda grama,
la rústica salud curte el pellejo.
Vive, vive ignorado de la fama;
que más vale morir plebeyo viejo
que príncipe en el medio de tus días.