¿Estás libre, Damón? Pues no blasones;
que la jactancia, ni en seguro es buena;
y si te queda un átomo de pena,
te traerá a las primeras ocasiones.
No se juzga por libre de prisiones
el can, por más que rompa la cadena,
mientras que asida a la cerviz le suena
alguna parte de los eslabones.
Paz suelen ser de amor breves enojos,
y todos los nublados de tu ira
los volverá en tranquilidad tu diosa.
Si se humana a poner, cuando te mira,
de aquella risa todopoderosa
un süave relámpago en sus ojos.