Aunque en tus naves, ¡oh Bretaña ingrata!
por el mar de Filipo armada vueles,
para robar católicos bajeles,
que le conducen tributaria plata;
por más que el bronce pérfido combata,
o amenace con máquinas crueles,
en Gades surgirán las popas fieles
a vista de tu herético pirata;
y pues de tus designios infelices
no infieres los auxilios que te envía
el común padre, por piedad severo.
presto a la luz de un vengativo día
podrá en tus gentes religioso acero
confundir setas y segar cervices.