Skip to content
1562–1631

- CLVIII - La respuesta nos la da Pedro Pardo

Bartolomé Leonardo de Argensola

Dame, Señor, una oración suprema; dame la voz, el ritmo y el acento; que todo tuyo sea el pensamiento, y tuyos el poeta y el poema.

Anonadado en Ti, sea un problema de cómo por amor, con nuestro aliento, te expresas a ti mismo el sufrimiento de esta vida que brilla y que nos quema.

No me dejes recluido en mis fronteras, pues quedo tan inerme y desvalido, que temo, mi Señor, que si algo pido no será de esta súplica que esperas.

Como para tu gloria vivo y muero, lo que quiero pedir yo no lo quiero.

Cookies on Poetry Cove

We use cookies to remember your language preference and — only with your consent — to learn how Poetry Cove is used. You can change your mind any time.