¡Oh, hijos del Amor, reyes tiranos!
Envidia, confusión, rabia, tormento,
verdugos del valor, del pensamiento;
infiernos, inquietud, temores vanos;
pensión sobre los ánimos humanos,
espuelas del prudente sufrimiento,
guerra entre voluntad y entendimiento
a quien nunca dan paz consejos sanos;
ciegas sospechas, locas fantasías,
quiméricos antojos y desvelos,
inmortal presunción, sombras, engaño;
confusa oscuridad, desdichas mías,
imaginado mal, tiranos celos,
o la muerte me dais o el desengaño.