¿Quién vive aquí? Un pobre peregrino.
¿Pues peregrino con hogar y casa?
¿No la veis toda ya desierta y rasa,
que sólo esté sobrado quedó en pino?
¿Quién os trajo a tal lugar? Mi sino.
¿Quién sois? Soy viento que no vuelve y pasa:
tuve favor del mundo, tuve el asa;
pasó el buen tiempo, y el adverso vino.
¿Qué hacéis aquí? Un cesto, una canasta,
tal vez de mimbre, tal de seco esparto,
con que gano el sustento que me basta.
Y no me vi (os prometo) jamás harto
de pretensiones militares hasta
que el desengaño me alquiló este cuarto.